Entrenadora y terapeuta online
El fitness me empoderó.
La auto-consciencia me sanó.
Y lo último… te lo cuento más abajo.
Honestamente, yo paso un poco del marketing, así que, te voy a contar una historia real sobre cómo pasé de vivir: insegura, insatisfecha y desconectada de mi cuerpo y de mi misma a:
Me llamo Ylena, que no Ylenia



¡Empecemos! soy una escorpiana, profunda y antisistema…
…que durante mucho tiempo se sintió acomplejada, insegura y desconectada de su cuerpo y de su vida.



Pero, de formas muy inteligentes (según su terapeuta ), fue encontrando caminos alternativos y expansivos de estar en el mundo y, gracias a eso, a día de hoy:

Habita un cuerpo que ama, cuida y expande su experiencia vital

Se siente segura, capaz y conectada con ella misma



Vive una vida con sentido, rodeada de amor y personas con las que realmente se siente conectada.
Y eso es exactamente lo que quiero para ti:
que te sientas segura, soberana y capaz en tu cuerpo y en tu vida.
Guerreras Conscientes nace de mi propia ‘batalla personal’, historia y experiencia y tiene el propósito último de construir una sociedad de mujeres más conscientes, libres y conectadas con su poder personal.
Si esto te resuena, bienvenida a casa.

Primero, mi nombre es Ylena con Y griega, (que no Ylenia)
Sí, Gandía Shore hizo mucho daño (no me lo hagas tú, por favor, JAJA)
De niña lo repetía con orgullo: ‘Ylena con Y griega’ y hoy, lo hago con la misma intención:
ser vista auténticamente.
Porque, al fin y al cabo, ¿no es eso lo que todos anhelamos?


Cuando mi cuerpo era mi campo de batalla
Durante mucho tiempo mi cuerpo fue una fuente de malestar e inseguridad en mi vida.
De hecho, estaba totalmente convencida de que este, era un problema, algo que debía “arreglar”.
Más tarde entendí que la forma de mi cuerpo no era el verdadero “problema”,
sino todo el dolor que guardaba dentro de él.
Pero como solemos hacer los humanos,
intenté controlar por fuera lo que no sabía cómo sanar por dentro:
Vivía en guerra con mi cuerpo, mi autoestima y con la vida.
Mi valor parecía depender de un número, de un reflejo, de si encajaba o no en “lo correcto”.
Y, amor…
sé que, si estás aquí, has podido vivir algo similar.
Por eso quiero compartir contigo los 3 pilares que transformaron mi relación con mi cuerpo y conmigo misma:

El entrenamiento de fuerza

La auto-consciencia
(el autoconocimiento real)

La tribu
(las relaciones que sostienen)
Antes de seguir,

Verás que hablo de fuerza, liderazgo y confianza,
pero también de vulnerabilidad, compasión y consciencia.
Porque lo aprendí en mis propias carnes:
Una “seguridad” que no puede acceder a la vulnerabilidad es solo auto-exigencia.
Y una vulnerabilidad que no puede acceder a la fuerza y a la potencia se convierte en victimismo.
La verdadera seguridad sostiene ambas cosas.
Pilar 1
El entrenamiento de fuerza
La primera vez que entendí que mi cuerpo “no valía” tal y como era tenía seis años. Fue en clase de gimnasia rítmica. Desde entonces crecí comparándome, queriendo arreglarme, obsesionada con “encajar”.
Pasé años entre extremos: o control total o abandono absoluto.
Un día, en mitad de una crisis vital donde:
- Padecía un insomnio con el que creía que me moría
- Me hinchaba a ultraprocesados
- Y tenía un trabajo que odiaba (y más cosas bastante deprimentes…)
me “entró la neura” y fui a pesarme a una farmacia….
Cuando ví los kilos que marcaba la báscula casi me da un “soponcio”.
Así que, como muchas otras veces había hecho, me apunté al gimnasio con la esperanza de que esta vez fuera diferente.
y sí que lo fue
Contraté a un entrenador personal (que, por cierto, luego se convirtió en mi pareja, pero eso te lo cuento si te quedas por aquí ) con el que por fin pude sentir en mis propias carnes lo que era un buen entrenamiento de fuerza.
Y por primera vez empecé a entrenar para expandirme y no para arreglarme.
Empecé a sentirme confiada, fuerte y capaz en mi cuerpo y por lo tanto, en mi vida.




El sentir el progreso en las capacidades de mi cuerpo, era una declaración:
“Puedo confiar en mi cuerpo.”
‘’mi cuerpo responde’’
‘’Mi cuerpo es capaz’’, ‘’yo soy capaz’’.
Y Wow! fue una época de expansión total:
Empecé a priorizar el entrenamiento como parte de mi vida de forma coherente y genuina
Ese entrenador y yo comenzamos una relación muy bonita.
Dejé el trabajo con el que me sentía totalmente insatisfecha.
Y el insomnio y los problemas de salud desaparecieron.
y, lo más importante…
Empecé a estudiar Acondicionamiento Físico para ayudar a otras mujeres a expandirse y crecer como yo lo había hecho.
Peeeero, como buena escorpiana profunda que soy…
El fitness se me quedaba superficial para el crecimiento profundo y expansivo estaba transitando… asi que, comencé a navegar por las profundidades de mi psique.
Pilar 2
La auto-consciencia: donde empezó la verdadera sanación
El fitness me empoderó, sí… de hecho, me abrió las puertas hacia la seguridad en mi misma.
Me sirvió de catalizador para sostener y hacer frente a mis profundidades.
Mi cuerpo había cambiado y me sentía segura y confiada en él, pero a nivel interno, seguía teniendo heridas, bloqueos y conflictos que seguían saboteando mis objetivos y relaciones.
Cuando llegó la pandemia…
llegó el silencio.
La presencia y el contacto conmigo.
ah, y el trabajo más surrealista de mi vida: quitar rabos a los aguacates JAJA (sí, pasé la cuarentena en la casa de aquel entrenador en Vélez-Málaga, que ahora era mi pareja, formando parte de su productora de aguacates.)



Entre aguacates y lecturas de neurociencia, metafísica y psicología, empecé a mirar hacia dentro.
Entendí que no podía sanar mi cuerpo sin sanar mi relación conmigo.
Dejé mi trabajo fijo como entrenadora asalariada (me gustaba pero sentía que tenía que hacer las cosas ‘’ a mi modo’’).
Invertí un dinero que no tenía (1.500 €) en una formación online y lancé mi primer proyecto: Mujer Fuerte e Invencible.
Por primera vez sentí expansión, propósito, poder.
Y así descubrí mi segunda medicina: la auto-consciencia y el autoconocimiento profundo.
Porque sí, el fitness me empoderó. Pero el autoconocimiento… me sanó
Pilar 3
La tribu: porque solas sanamos a medias
Después de tanto movimiento interno, sentí que Málaga ya no era mi lugar.
Empaqué mis miedos y me mudé a Vizcaya.
- Dejé a mi pareja
- Dejé a mi familia
- Dejé a mis amigos
Pero encontré algo que nunca antes había tenido:
una tribu con la que podía realmente ser yo misma.
Mujeres sensibles, profundas, auténticas.
Que no buscaban perfección, sino presencia.
Que hablaban de cuerpo, alma y propósito sin máscaras.



Fue entonces cuando decidí formarme como terapeuta corporal, uniendo consciencia, terapia y entrenamiento de fuerza.
Y entendí que sanar no es volverse perfecta, sino darse el permiso der ser completamente humana.
Gracias a mi tribu, y a mí misma por elegir el cambio, todo encajó: cuerpo, consciencia y amor.
Ahora habito un cuerpo en el que me siento fuerte, segura y conectada.
Usando el entrenamiento como herramienta de expansión y autocuidado.
En una vida que elijo cada día porque me siento capaz de hacerlo.

Así nace Guerreras Conscientes
De todo ese viaje —de mis sombras, mis batallas y mis despertares— nació Guerreras Conscientes, una comunidad y un movimiento para mujeres que quieren sentirse seguras, fuertes y libres en sus cuerpos y en sus vidas.
Desde el amor y el compromiso firme con ellas mismas. Porque una vida con sentido, necesita un cuerpo que la sostenga.
¿Cómo puedes empezar tu propio viaje?

Guerrera Invencible
Un viaje de 12 semanas de acompañamiento profundo, fuerza y consciencia para que te sientas segura, capaz y en paz en tu cuerpo sanando la relación con él y contigo misma.

Membresía
Un espacio de expansión, conocimiento y crecimiento personal para hacer de tu entrenamiento un f**kking ritual y encarnar la versión de mujer expansiva, coherente y segura que mereces.

Mi cuerpo, mi compromiso
12 semanas para hacer del entrenamiento un hábito de amor y compromiso contigo misma.
El antes y después que marca el inicio de una nueva relación con tu cuerpo y contigo misma donde ocupas el espacio que mereces en tu propia vida, amiga.
En resumen…
Guerreras Conscientes es autoconsciencia, poder personal y compasión.
Porque cuestionamos el sistema, pero no desde la lucha:
sino desde el amor, sabiendo que todos somos lo mismo.
Y aquí, en Guerreras Conscientes,
te acompaño a recordarlo y encarnarlo.


